S
Sociedad.
No sé cómo defines este concepto, pero a mí cada vez me cuesta más, y no porque siempre salgan y entren individuos en ella, sino porque no para de cambiar, y no sé si para bien o para todo lo contario.Somos, y sí, me debo incluir, a veces (más de las que tocarían) una masa que mira más por el qué dirán que por lo que verdaderamente queremos hacer, que frente a los demás afirma que es tolerante y que ve a una persona con sobrepeso en pantalones cortos y crop top y lo primero que piensa es: ¿Cómo no le da vergüenza ir así si se le salen todas las mollas? ¿No ve que se le ven las estrías?
También somos de esos que pensamos por qué razón está esa chica tan guapa, alta, atlética con el chaval más friki de la clase, feo y encima gordo; de los que miramos por fuera y no por dentro, de los que ignoramos lo que sucede por la calle, las riñas entre parejas que reflejan claramente que algo malo va a venir detrás de los muros de una casa, o quizás en otro lugar; los que permitimos que las mujeres se vean como objetos a través de diversas maneras, como el arte, y sí, la música es arte, pero cuando tira a una persona por tierra no sé vosotros, pero para mí se convierte en basura.
También es un asco ver a la gente mirar mal a las mujeres por no depilarse en verano, o en invierno, ya ves tú... qué pelo van a ver en invierno (?)
Las mujeres tienen derecho a ser mujeres, correr como mujeres, ser fuertes, valientes, como cualquier otro individuo. Pueden eructar, tirarse pedos, beber cerveza, sentarse espatarradas lleven falda o pantalón, pueden llevar las uñas sin pintar e incluso pueden no maquillarse, sí señores, NO MAQUILLARSE, de manera literal o implícita.
El desajuste entre hombres y mujeres no pasa únicamente ahora, sino que el problema es que ocurrió durante décadas y se vio como algo normal; el arrastre femenino, por así llamarlo, se conformó de manera tan intrínseca a la sociedad patriarcal que ha desembocado en lo que actualmente llamamos feminismo, que ante todo pronóstico no es más que la revelación de la verdad, de lo que hay detrás de lo impuesto anteriormente, y no es más que el intento de igualar, sí, igualar los derechos femeninos a los masculinos.
Y hablando de hombres... ¿Ellos no tienen derecho a llorar? ¿Tienen que ser los malotes siempre?¿Han de hacer deporte, comer de forma insana, etc? ¿Tienen que ser ellos siempre los maltratadores? ¿Son ellos los que no quieren la custodia de sus hijos?
Pues no, señoras y señores, NO. Los hombres tienen derecho a llorar viendo una peli, al acordarse de un ser querido fallecido, tienen derecho a llorar porque añoran a alguien que no ven desde hace tiempo, hasta llorar de dolor físico, o por amor. También tienen derecho a maquillarse o a no hacerlo, a vaguear en el sofá, y no tomarse una cerveza, tienen derecho a depilarse, y a no hacerlo, al igual que las mujeres, y por supuestísimo que tienen derecho a tener la custodia de sus hijos, porque hay padres que sí se acuerdan del curso al que van sus hijos, de que a las 17:00 les toca repaso de inglés y de que los niños tienen unas necesidades, por la cuales pagan la pensión a tocateja.
Y tú, sí, tú.
¿A qué tienes derecho?
Comentarios
Publicar un comentario